Los Leoninos son seres activos, extrovertidos, con una
marcada tendencia innata a resolver y dirigir las vidas ajenas,
orgullosos, que no se apoyan nunca en nadie para resolver sus cosas
personales. Les encanta ser soporte de otros, convertirse en el centro de
atracción, y saben cómo hacerlo. Son teatrales, extremadamente sociales.
Su punto débil es la vanidad. Son muy sensibles y
astutos; administran bien sus energías. Tienen buena dosis de mando.
Siempre tendrán una sonrisa para que los demás realicen las tareas
desagradables y ellos quedarse con las más livianas.
Se dedican generalmente a la docencia o la política y la
psiquiatría. Son de afrontar las responsabilidades y resuelven los
problemas con calma. Tienen buena capacidad de trabajo.
El dinero les quema en el bolsillo, les cuesta llegar
con él a fin de mes.
Su salud irradia vitalidad por todos lados. Tienen
tendencias a las fiebres altas y brotes agudos. Dolores de espalda y
problemas de columna.
Leo necesita siempre tener una pareja; no puede vivir
sin amor.
Son apasionados, aunque el orgullo es causa de
frecuentes rupturas. Necesita que su pareja esté siempre pendiente de él,
lo cual hace que sea afectivo y apasionado.
La mujer de Leo es generalmente inteligente y brillante.
Sale de lo vulgar. Es totalmente independiente, y en cuanto a sus
relaciones sentimentales, se coloca a la par del hombre, o incluso se
siente superior, y es él quien debe ponerse a su altura. La mujer de este
signo no puede quedarse en su casa, necesita de un trabajo activo en el
que pueda sentirse útil, que pueda competir con el hombre y superarlo,
siempre en la medida de lo posible. Se arreglará perfectamente para
compaginar su actividad con la casa y los hijos.
