Descripción Astrológica
Tauro o Taurus es una constelación zodiacal; su nombre en latín
significa toro. Destaca en el cielo invernal, entre Aries al oeste y
Géminis al este. Al norte se encuentran Perseus y Auriga; al sureste
Orión, y al suroeste Eridanus y Cetus.
En el zodíaco es el segundo signo. Como tal, en la antigüedad contenía
la constelación del mismo nombre, pero la precesión de los equinoccios
ha hecho que el signo de Tauro se encuentre ocupado por la constelación
de Aries. El Sol entra en este signo hacia el 21 de abril.
- Símbolo: El toro.
- Planeta Regente: Venus.
- Planeta en Detrimento: Marte.
- Planeta en Exaltación: Luna.
- Planeta en Caída: Urano.
- Casa que rige: segunda.
- Anatomía: Cuello, oídos, dientes inferiores.
- Características: femenino, tierra.
- Principio: auto-esfuerzo, auto-empeño.
- Proceso: identificación con la esencia.
- Propósito: auto justificación.
- Significado concreto: posesividad y practicidad. Inercia y
determinación.
- Significado abstracto: autoconciencia a través de la
identificación de la alma con la escencia. Orientación metódica.
- Significado Cíclico: focalización de impulsos arianos dándole a
éstos más profundidad y significado. El alma estableciéndose a sí
misma de una manera tangible.
- Énfasis: propósito y productividad vistos como un todo importante.
Una necesidad de entender el significado de lo que se produce.
- 15º Tauro: liberación práctica del poder y propósitos de
productividad personal.
- Palabra clave: tengo. Estabilidad.
- Caracteres positivos: paciente, conservador, doméstico, sensual,
concienzudo, digno de confianza, práctico, artístico, leal.
- Caracteres negativos: desenfrenado, obstinado, lento,
argumentativo, irascible, posesivo, avaricioso, materialista.
- Las gemas y piedras: piedras verdes, rosa venusinas, en tono
ligeramente más oscuro que las de Libra; jade, jadeita, malaquita,
peridoto, esmeralda, cuarzo rosa, rodocrosita, diamante verde, ágata
verde, venturina, turmalina verde, turmalina sandía.
- Significado cíclico: la conciencia se enfoca sobre la sustancia y
la materia; el sentido del ser se hace más definido y la persona
empieza a identificarse a sí mismo con qué es "él".
- Énfasis: denota a una persona que debe ser capaz de enfocar su
atención sobre materias prácticas o cosas materiales.
- Palabra clave: valores; una casa de sustancia.
Los individuos que nacen durante este período son posesivos, siempre a la búsqueda de seguridad y goce de las alegrías de la vida. Venus, regente del signo, empuja a buscar el placer y la satisfacción de los deseos materiales. Tauro corresponde a la segunda casa del Zodiaco, que representa el momento en el que el recién nacido tiende a satisfacer su propia oralidad.
Ve la posesión de los bienes como indispensable para conquistar la seguridad material, que pueda asegurarle a él y a los suyos la supervivencia, protegiéndole de todo riesgo. La tenacidad, la ponderación y la perseverancia le hacen llegar casi siempre a sus metas prefijadas. A menudo es un trabajador metódico y fiel, dotado de una gran resistencia tanto física como psíquica, lo que le convierte en un ser muy equilibrado ante los obstáculos y las dificultades. Amante de la buena mesa, del ocio y de la comodidad.
Es, también, un instintivo, un ser sano, en contacto directo con la
naturaleza universal. Sus instintos son imperiosos, sensualidad
desbordante, bien instalada en lo real por un capital de salud que puede
embrutecerlo en un egoísmo confortable. Estos instintos son, sobre todo,
captadores: captan, absorben, como raíces en la tierra. Este tipo es,
pues, sobre todo, un instintivo oral, lleno de deseos digestivos,
inclinado a engordar, a tragar, a asimilar, a adquirir, a poseer, a
conservas, a vivir lo más intensamente posible en el mundo del poseer.
La exaltación de la vida es vivida a la manera sensorial, haciendo de él
un dionisiaco: encantamientos terrestres, grandes voluptuosidades, amor
por la tierra, la Naturaleza... y sus gustos son siempre sanos y
sencillos. Sensual, posesivo en las relaciones afectivas, Tauro tiende
también a considerar a su pareja como un objeto de su propiedad: de aquí
los fuertes celos que pueden empujarlo a veces a verdaderos actos de
cólera violenta.
Respetuoso con las tradiciones, es un conservador, a menudo un moralista, e intenta alcanzar un puesto en la vida respetando las convenciones y reglas sociales. Su amor por el hogar le empuja a invertir su dinero en bienes inmuebles, que le hacen sentirse seguro e inmune a los riesgos tan detestados por él.