El Tarot
11 ¿Qué es el Tarot?
El Tarot es un grupo de cartas, arcanos, destinados a intentar vaticinar el
futuro; ésta sería la contestación simple y lógica a la pregunta que formulamos.
Este grupo de cartas tiene un pasado místico y misterioso que es el que
intentaremos esbrinar, de esta manera, nos acercaremos un poco más a la esencia
de éste arte sacro.
El arte de echar las cartas del Tarot, e interpretar su sentido
oculto, parece proceder del Indostán, de donde pasó a los templos iniciáticos
del antiguo Egipto.
En Egipto se enseñaba el legendario libro de Thot, que se supone
compuesto de 78 láminas llamadas "tharots", las cuales encerraban,
simbólicamente, los arcanos o secretos que hablaban del futuro y de la forma
secreta de descifrar su sabiduría.
Después de la caída del antiguo Egipto, estos naipes se fueron
distribuyendo por el mundo de la mano de los bohemios, los cíngaros, gitanos,
etc.
También se atribuye a los alquimistas más remotos y estudiosos de
la Cábala, la distribución del Tarot como arte sacro y símbolo del ocultismo.
Son muchos los estudiosos del tema que han intentado hallar la
procedencia exacta del Tarot, pero, en lo único que están de acuerdo, es en el
origen egipcio de las láminas; de ahí que se hable tanto sobre el Tarot egipcio
como el más auténtico de los mazos que existen.
Sabemos que son 78 los naipes que completaban el Tarot, divididos
en 56 arcanos menores, 14 de cada palo, y los 22 Arcanos Mayores. La palabra
Arcano proviene de "arca" y se define como secreto mejor guardado.
Según las últimas investigaciones, fueron los judíos cabalísticos
los que transmitieron el Tarot a Occidente.
Su introductor en Europa fue un catalán del que sólo se conoce su
apellido, Vilá, gracias al escritor Juan de la Cueva que menciona éste
acontecimiento en una de sus obras, lo que resulta realmente curioso: "Vilhán,
nacido en Barcelona, hijo de padres humildes".
En éste primer curso de Tarot, estudiaremos los Arcanos Mayores,
las 22 cartas de mayor valor simbólico y las más utilizadas en el mundo de la
videncia. Contienen, de forma condensada, toda la problemática del mundo, del
medio ambiente, del ser humano y de sus circunstancias.
No hay pregunta que los Arcanos no puedan responder, y ese es el
principio básico de cualquier tarotista o cartomante que se precie.
1.2 ¿Quién puede echar el Tarot?
Llegados a este punto, podemos preguntarnos:
¿Quién está capacitado para echar el Tarot?
¿Cualquiera tiene facultades para hacerlo?
¿Sólo los adivinos o clarividentes pueden echar el Tarot con
garantías?
¿Puede uno mismo echarse las cartas?
La respuesta que nosotros damos es que cualquier persona, sea cual
sea su condición, puede echar el Tarot. Ahora bien, está claro - aparte las
facultades extrasensoriales que pueda tener - que cuento mayor sea la cultura,
conocimientos y experiencia del cartomántico, más capacitado estará para
interpretar las láminas que se elijan, ya siga los métodos sencillos que damos
en este libro o los más complejos que pueda sacar de otros tratados.
Lo que sí recomendamos encarecidamente a cualquier aprendiz de
tarotista es que aprenda simbología y estimule constantemente su memoria, aparte
de su sentido de visualización.
Lo que hay que tener siempre presente es que cuando hacemos una
pregunta al Tarot, el inconsciente del adivino (o consultado y el del
consultante (o cliente) se ponen en acción y eligen las imágenes que puedan dar
respuesta a los interrogantes que se platean. Por ello es importante que tanto
el cartomántico como el consultante se hallen en una estancia o lugar tranquilo,
sin ruidos, a ser posible solos, relajados ambos, a fin y efecto de que el
inconsciente (o subconsciente de los dos) tenga el camino fácil para expresarse
o enviar sus mensajes y, al mismo tiempo, para interpretarlos con claridad
(mente del adivino).
Como cualquier trabajo, carrera, o deporte, el tarotista también
tiene días bajos. Cuando se esta en esta situación se debe de seguir adelante,
practicando con paciencia y tesón, desarrollando al máximo el sexto sentido, que
quizás tenga adormecido o bloqueado, y se sorprenderá de los resultados y éxitos
que obtendrá. Lo importante es no perder nunca la fe en uno mismo.
1.3 ¿Qué indica el Tarot?
Antes de pasar a explicar el significado de los distintos arcanos y cómo
utilizarlos, hemos de puntualizar algunas cuestiones que se nos presentan a
menudo en la práctica de nuestra profesión y que pueden hacerse muchos de
nuestros alumnos:
¿Que señala el Tarot?
¿Qué indican las cartas, lo inevitable o lo evitable?
¿Tenemos un destino ya marcado?
¿Para qué sirve el Tarot si ya tenemos un destino marcado?
¿Qué es más importante, la astrología y la Carta Astral o el Tarot?
¿Es más eficaz el Tarot que la astrología horaria?...
Hay que empezar precisando que la gran madre, el tronco principal
del gran árbol del esoterismo en todas sus formas y facetas, es la astrología.
Lo cual es comprensible, puesto que al nacer nos hallamos en un planeta (Tierra)
que no es otra cosa que un punto aislado en el espacio cósmico y rodeado de
millones de cuerpos celestes, los cuales, de una u otra forma, tiene alguna
incidencia sobre nuestro organismo, biología, personalidad y destino.
Todo lo que nace, se forma, desarrolla y muere bajo esa cúpula o
esfera de estrellas, planetas, cometas, asteroides, polvo cósmico... se halla
bajo el poder e influencia de esos astros. Y lo primero que debe pretender una
persona sensata y consciente es intentar averiguar cómo influyen esos cuerpos
celestes en su vida y su destino.
Esto viene a decirnos que para la práctica de cualquier arte
adivinatorio - hacer rituales de magia, echar el Tarot u otro tipo de cartas,
leer las líneas de la mano, tirar las runas, etc. - es imprescindible saber
astrología. De lo contrario, se será un mal tarotista, un imperfecto mago, un
quiromántico deficiente, una bruja medio ciega, etc.
No está de más indicar que la Carta Natal (Carta Astral de
Nacimiento) es el método más correcto, eficaz y perfecto de conocer las
principales directrices de nuestro destino, sobre todo si se realiza (pese a la
imperfección de nuestros conocimientos actuales, pues hay planetas y puntos
astrológicos por descubrir y precisar) desde el punto de vista espiritual o de
reencarnación, es decir, fundado en la doctrina o creencia de que nuestro
espíritu vuelve varias veces a la Tierra para experimentar nuevas vivencias y
recibir el castigo o premio terrenal por sus pasadas actuaciones.
La función de la Carta Natal es indicarnos esos caminos principales
que vamos a encontrarnos en nuestra carretera de la vida: baches, averías, áreas
de descanso, desvíos, caminos más amplios o estrechos, etc. O sea que un método
se complementa con el otro. Pero para contestar a dudas inmediatas, problemas o
conflictos de cada día, o hallar el mejor camino para solucionar dificultades
apremiantes de toda índole, el Tarot es el método más sencillo, rápido y
económico.
A través del Tarot también se puede averiguar el verdadero carácter
y actuación de una persona y los vicios que esconde o disimula ante los demás.
Por ello, el verdadero tarotista debe aprender psicología a fin de penetrar más
en el fondo de los problemas anímicos, sentimentales y familiares que tanto
proliferan en la actualidad - y que irán aumentando de año en año-, con objeto
de poder aconsejar más acertadamente a sus clientes.
El Tarot, por supuesto, como veremos más adelante también puede
contestar preguntas referentes a la salud, por lo se hace necesario tener
conocimientos básicos de medicina, naturopatía, dietética, hierbas, etc. para
dar el consejo adecuado de acuerdo a las cartas que salgan en la tirada
correspondiente
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1.4 Cómo aprender a conocer las cartas
La primera cuestión que se le presenta al principiante, al aficionado que
desea iniciarse en el arte del Tarot es que tiene que asimilar el valor, el
simbolismo, el significado de los 22 arcanos mayores. Y eso sólo se consigue
con método, paciencia, atención y perseverancia. |