"Donde falta el agua, no hay más que llamado a la muerte y a la
pobreza", dicen quienes adhieren al Feng Shui.
Cuando el agua sigue su curso (en ríos, lagos, canales,
arroyos, etc.) el Chi circula y fluye libremente, y se
concentran e intensifican los efectos benéficos del Feng
Shui.
Para las reglas de este arte, no debe haber habitación
alguna en la que falte el elemento agua, al menos unas
horas al día; y por otro lado, debe ser siempre fresca y
cristalina.
En general, los únicos ambientes de una casa en los que
hay canales que brindan agua son el cuarto de baño y la
cocina, por eso en los restantes se aconseja colocar un
vaso con agua durante las horas en las que hay luz solar.
Es importante que el agua se deseche y se renueve cada
día.
Para los amantes de la Aromaterapia: Les sugerimos
agregar al agua del vaso unas gotitas de sus esencias
preferidas.
Otro elemento fundamental para asegurar el correcto
fluir del agua de acuerdo con las reglas del Feng Shui es
que las piletas no contengan ángulos rectos (en punta)
sino que sus esquinas terminen en ángulos curvos.
Además de propiciar el fluir del agua, los ángulos
curvos de las piletas impiden la formación de hongos.
Si usted tiene en su casa una pileta con ángulos en
punta, "redondee" la superficie con masilla apta para
estos fines o con goma.
AUNQUE LE CUESTE CREERLO...
El simple cambio de los "cueritos" de las canillas
puede contribuir a que el Feng Shui de una casa sea
positivo. ¿Por qué? Porque el agua es un elemento
primordial y vital, y si se derrama descuidar la utilidad
para la que fue creada no produce otra cosa que, además de
un derroche innecesario, un desequilibrio energético que
puede traer efectos nocivos.
