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PVP: 7,27
Euros |
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ISBN:
84-7910-219-5 |
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Encuadernación: Rustica |
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176 Páginas |
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Cuando el espíritu
del Gran Alquimista sopló en la nariz del hombre el aliento de
vida, el fuego del Espíritu Creativo llenó el tabernáculo de
arcilla. Un dios en embrión, había nacido.
Los aspectos prácticos de la alquimia se encuentran en
manifestación solamente en aquel que ha desarrollado el poder
de efectuar el designio de libertad.
El fin del alquimista no es crear uniendo cualquier cosa, sino
unir el alma a su esencia inmortal, para que el pacto de vida
sea santificado, cuando el precioso regalo de la identidad
individual es aceptado.
Ahora la identidad del alquimista se encuentra en el mandato
"¡Cread!" Y para que pueda obedecer, las ardientes energías de
la creación se le dispensan a cada momento.
Dios es un Espíritu y como Supremo Alquimista que tiene el
poder de producir un cambio en el Universo, puede inducir su
pasión por la libertad del alma a cualquier hombre que quiera
aceptarla. La suya es la pasión que produce en el hombre el
milagro del desarrollo a través del sentido de la realidad. La
suya es la pasión que echará del templo a aquellos mercaderes
que, literalmente, venden almas en los mercados del mundo.
Para resucitar el Espíritu del Alquimista Cósmico, sabemos que
nosotros debemos buscar antes de encontrar y que debemos
golpear para que la puerta se abra. |