1.- La Ley del Rebote Indica que una fuerza superior siempre rebotará
un poder inferior. En otras palabras, si tú, el
aspirante, tiene que subir contra otro practicante,
o contra una energía incorpórea, que es más fuerte
que tú, cualquier cosa que proyectes en su dirección
volverá a ti mas la fuerza del rebotador.*
2.- La Ley de las Tres Demandas Todas las
demandas procedentes de las dimensiones sutiles
están repetidas por triplicado. En la primera
emisión, la mente consciente queda alertada, la
repetición compromete las facultades de la razón,
mientras que la tercera manifestación entra en
contacto directo con la psique o fuerza del alma.
(Como en la historia bíblica de la negación de
Pedro). Esta ley particular se observa de manera muy
estricta en la magia celta, ya que representa un
aspecto de la mística del número sagrado, el 3.*
3.- La Ley del Desafío Todas las visiones, los
sueños, las fuentes de inspiración, los indicios, en
suma todo aquello que parece salir desde el más allá
de los límites del pensamiento racional y lógico, es
un desafío. Aquí hay que tener una honradez
absoluta, ya que el aspirante ha de percibir la
línea sutil que separa la realidad presente de las
interferencias y la inspiración del engaño.*
4.- La Ley de las Igualdades Cuando dos fuerzas
iguales se encuentran, con el tiempo una dejará paso
a la otra, que, en consecuencia, subirá de
categoría. Esta ley está confirmada por las leyes
naturales de la ciencia y queda claramente
demostrada en la física de la partícula.*
5.- La Ley del Equilibrio o Contrapeso Según la
Ley del Equilibrio, todas las cosas deberían
funcionar según su propia frecuencia o su nivel
correcto. Por ejemplo, sentarse durante horas
concentrándose para buscar la suficiente energía
psicocinética como para mover una mesa de 6
pulgadas, cuando se puede conseguir el mismo efecto
dándole un ligero empuje, es una tarea baldía y un
gasto de poder que se podría emplear mejor en modos
de expresión más constructivos. La Ley del
Equilibrio tiene que ver también con el estado de
contrapeso necesario para el funcionamiento
satisfactorio y la expresión correcta de la energía
a todos los niveles, lo cual la relaciona en
especial con la enfermedad y la curación. Denuncia
los excesos de toda clase y exige, por ejemplo, que
el cuerpo físico sea tratado con cortesía porque es
habitado por muchas otras formas de vida, incluidos
los 4 elementos, sin cuyos amables servicios no
habría estructura molecular y por tanto no habría
cuerpo físico.*
6.- La Ley de Peticiones Esta Ley indica de qué
modo las cosas trabajan o no trabajan para nosotros,
lo cual, por supuesto, dependerá del grado de
iniciación de cada uno. Si, al hacer unas peticiones
ocultas, el estudiante encuentra que la respuesta no
es correcta, quiere decir que aún no se la ha
ganado. Esto ocurrirá a menudo con los aspirantes
que trabajan de forma estéril o que "mandan" a las
inteligencias procedentes de los reinos elementales
sólo para descubrir que están siendo manipulados
como marionetas por las que ellos pretendían
controlar. Si este es el caso, se trata de volver al
"tablero de dibujo".*
7.- La Ley de las Polaridades Lo positivo y lo
negativo, el ánimo y la animosidad, lo masculino y
lo femenino, el proceso de individuación tanto
espiritual como racional: todas éstas son
expresiones de esta ley. El iniciado tiene que estar
bien polarizado en sí mismo antes de poder dar un
paso determinado a lo largo del recorrido. Esta ley,
a pesar de ser rechazada por algunas personas, es
estrictamente observada por los reinos elementales
que no mostrarán el debido respeto a aquellos que se
nieguen a observarla. Si uno de los planos es más
elevado o si una de las frecuencias es más sutil, la
diferencia entre las dos polaridades se hace borrosa
y allí está el peligro. El estado ideal, según
dicen, es el ánimo y la animosidad en perfecto
equilibrio dentro del individuo, sin invadir ni
quebrantar la ley cósmica.*
8.- La Ley de Causa y Efecto También es llamada
la Ley del Karma, aunque "Karma" es un término
estrictamente oriental que muchos utilizan, con poca
exactitud, para expresar el principio de "lo que
siembras recogerás". Un aspecto que se suele
descuidar de esta ley se refiere al intercambio de
energías, lo cual quiere decir que nunca deberíamos
esperar nada de nadie, aunque el intercambio no
siempre sea en "especie". Por ejemplo, si una
persona pobre recibe un donativo de dinero no tiene
por qué corresponder en efectivo, sino que podría
hacer un servicio al donador que fuera apropiado a
sus medios y talentos. Lo mismo tiene que hacer una
persona rica que hereda un dinero que no le ha
costado trabajo conseguir. Una simple plegaria dicha
de corazón equivale muchas veces, en energía
emitida, al donativo de mil libras de un hombre
rico.*
9.- La ley de la Abundancia (o Ley de la
Opulencia) Esta ley expresa la atracción del querer
por querer. Dinero llama a dinero, un temor es un
deseo insatisfecho, etc. Al ocultista al que le
queda su última libra se le aconseja que vaya a
gastársela porque una energía gastada atrae una
energía similar*