Un poco de Historia
Nadie está completamente seguro de cómo y cuando comenzó
el hipnotismo. Resulta evidente, que lo que hoy llamamos
trance hipnótico, ha estado vinculado al ser humano a lo
largo de su evolución natural. Desde que existe la especie
humana y por consiguiente una mente pensante, ha existido
sin duda alguna la Hipnosis. De todas formas, ya encontramos
referencias históricas sobre la Hipnósis en el antiguo
Egipto. Dichos testimonios nos hablan de unos "templos del
sueño", dónde se practicaba técnicas asombrosamente
similares a las que conocemos actualmente sobre la Hipnosis.
¿Pero qué es la Hipnosis?. ¿Qué hay de cierto en los
espectáculos sobre hipnotismo que vemos en la televisión?.
¿Es perjudicial la Hipnosis? ¿Todo el mundo puede ser
hipnotizado?. Estas son, entre otras, las preguntas más
corrientes que la gente suele hacerse sobre el fenómeno
hipnótico. Vamos a tratar de responder alguna de ellas.
Adentrandonos en la realidad
En primer lugar a la Hipnosis se la podría definir como
una situación alterada de conciencia. ¿Por qué alterada?.
Porque es un estado provocado por alguien o por algo. El ser
humano posee dos estados ordinarios de existencia: el de
vigilia, y el onírico o del sueño. A estas dos formas de
existencia las personas llegamos de una forma natural. Sin
embargo, al estado hipnótico, sólo podemos llegar mediante
una serie de técnicas y motivaciones, provocadas por el
hipnólogo.
La Hipnosis se puede emplear dentro del ámbito de la
Parapsicología, también como método terapéutico y finalmente
como espectáculo. Personalmente soy un detractor de esto
último y no merece la pena tan siquiera detenernos en ella.
Aunque sería conveniente precisar, que muchas de las
personas que suelen presentarse como voluntarios dentro de
la Hipnosis teatral, en el fondo de ellos, subyace un cierto
grado de protagonismo y de llamar la atención.
La Hipnosis, no es en absoluto peligrosa, si partimos de
la base, de que quien la practique, además de dominar y
conocer la técnica, posea un alto grado de ética, como en
cualquier otra actividad. A nadie se le puede inducir
sugestiones o ideas que vayan en contra de sus principios
éticos y morales. Si a una persona hipnotizada le ordenamos
algo en contra de sus convicciones, dicha persona responderá
con cierto grado de agitación y saldrá del estado hipnótico.
Se reconocen tres grados de Hipnosis. Al primero o
ligero, prácticamente todo el mundo puede llegar, si
exceptuamos a las personas con un grado de deficiencia
mental importante, que les impida concentrarse en las
inducciones del hipnólogo. Al último grado o más profundo,
solo pueden llegar entre un veinte o treinta por ciento de
las personas, aunque el porcentaje aumenta
considerablemente, conforme se va aprendiendo a concentrarse
y adquiriendo confianza en el hipnoterapeuta. Tampoco se
puede, ni se debe, hipnotizar a niños muy pequeños, ya que
tampoco poseen ese nivel de concentración.
Para producir la Hipnosis no hace poseer ningún tipo de
poder especial, simplemente el hipnólogo se basa en una
serie de técnicas, por lo que el aspecto mágico o
sobrenatural del fenómeno, queda por supuesto descartado.
En definitiva, lo deseable es que vayan desapareciendo
muchos tabúes y malentendidos sobre este fenómeno. En
cualquier caso y bien aplicada la Hipnosis, es una
formidable herramienta para investigar y desentrañar, los
todavía hoy muchos, insondables misterios de la mente
humana.
¿ Se pueden visitar otras vidas anteriores a través de
la hipnosis ?
Dentro de las muchas aplicaciones que contiene la
Hipnosis, el fenómeno de la regresión hipnótica, seguramente
es el más llamativo, apasionante, sugestivo y por supuesto
el más polémico. Dicho fenómeno consiste en hacer recordar
al sujeto hipnotizado vivencias de su pasado, siendo posible
acceder a recuerdos prenatales e incluso llegando más lejos
en el tiempo, traer a la memoria algo perteneciente a antes
de su nacimiento. La persona hipnotizada puede verse en
algún lugar o situación que nada tienen que ver con su vida
actual, lo que para muchos sería una prueba de la existencia
de la reencarnación.
Hay varias explicaciones, más o menos consistentes, a
este fenómeno. La primera de ellas, se basaría en la memoria
genética; es decir, que cada uno de nosotros ha recibido una
información mediante los genes que nuestros antecesores nos
han ido transmitiendo. En realidad, no serían vivencias de
una vida anterior nuestra, sino simplemente de otro ser
humano que nos precedió en un pasado más o menos lejano.
Otra hipótesis, defendida por los más incrédulos,
explicaría el fenómeno identificándolo como simples
fantasías, que exteriorizamos asumiéndolas como propias. Si
alguien, por ejemplo se ha sentido fascinado en su infancia
con Julio César, Napoleón o Cleopatra, esta persona en
estado hipnótico asumiría ese papel.
Otra explicación recurriría a la teoría del inconsciente
colectivo. ¿Qué es ésto?. Pues una especie de almacén
psíquico gigantesco o alma colectiva, donde estarían
integradas todas las vivencias de la humanidad, desde que
apareció el primer ejemplar de la raza humana sobre la
Tierra, hasta que desaparezca el último de nosotros sobre
este planeta. En un estado alterado de conciencia como es la
Hipnosis, recabaríamos esa información allí almacenada y al
igual que el caso anterior, la asumiríamos como propia.
Y la última y quizás para la mayoría, la más consistente,
es que efectívamente existe la reencarnación y ¿por qué no?,
lo que nos narra el individuo hipnotizado, corresponde a
algo vivido en un vida anterior suya, encarnado en otro
cuerpo, en un tiempo y lugar diferentes al actúal.
Personalmente quiero ser muy cauto en esta cuestión y no
me gustaría definirme abiertamente por ninguna de las
hipótesis anteriormente expuestas. ¡Porque cuidado!; en
muchas ocasiones nos hemos hallado ante la paradoja de que
varias personas han afirmado haber sido el mismo personaje
histórico; por ejemplo, como antes mencionaba, Napoleón,
Cleopatra, e incluso San Juan el Bautista o Buda.
No obstante, debemos recordar la ley física que nos
recuerda, que la energía nunca desaparece, sólo se
transforma. Nosotros somos energía y si creemos en la
reencarnación, seguramente nos es más fácil comprender
muchas cosas que suceden a diario a nuestro alrededor. Y por
otra parte ¿acaso no es todo cíclico en el Universo?. Vemos
que después de un frío invierno, siempre viene una primavera
y después de una noche, siempre amanece un nuevo día.
La curación hipnótica
Otro ámbito primordial de la Hipnosis, es su aspecto
clínico o terapéutico. Comprende dos grandes sectores: el
primero es el de las aplicaciones médicas en general. Por
ejemplo la utilización de la Hipnosis como método anestésico
constituye una de las utilidades más conocidas dentro de la
medicina. Recientemente, la odontología es uno de los campos
médicos donde existe un auge mayor con respecto a las
prácticas hipnóticas, siendo bastante efectiva en el tan
temido "dolor de muelas". También es utilizada dentro de la
cirugía, como suplemento o complemento a la anestesia.
El otro campo está integrado dentro de la Psiquiatría y
Psicología, recibiendo el nombre de Hipnoterapia. Esta
técnica consiste en influir sobre el subconsciente del
sujeto, con la finalidad como cualquier otra psicoterapia,
de aliviar o transformar unas pautas de conducta indeseadas.
Cualquier desarreglo de tipo psíquico puede ser tratado
mediante Hipnosis; fobias, depresiones, ansiedad, tics
nerviosos, insomnio, etc. Aunque hay que advertir que para
realizar una buena Hipnoterapia, hay que tener en cuenta
infinidad de aspectos que sólo conocen bien y pueden manejar
correctamente los profesionales de la salud; médicos,
psiquiatras, psicólogos y terapeutas instruidos en el
complejo mundo de las psicopatologías.
La Hipnoterapia posee la ventaja de poder adentrarnos en
el subconsciente del paciente de una forma rápida. Las
herramientas primordiales en que se apoya son la sugestión y
la palabra. Así pues, la Hipnoterapia trata de introducir
ideas de curación, que después se desarrollarán
inconscientemente y producirán un reflejo condicionado -no
controlado- en la mente del paciente. La sugestión es un
elemento que está siempre presente, nos demos cuenta o no,
en prácticamente todos los actos de nuestra vida cotidiana.
Nos encontramos en un estado de constante bombardeo por
parte de las sugestiones. Y esto es, casi decir lo mismo,
que vivimos en continuo estado de Hipnosis. Y las
sugestiones tienen un efecto primordial en nuestra vida. Si
no, recordemos, ¿Cuantas veces hemos cambiado un manera
nuestra de obrar o pensar a raíz de un comentario de alguien
sobre nosotros?. La sugestión no existe por sí misma, sino
en tanto que se transforma en autosugestión en el otro.
Para utilizar de manera adecuada las sugestiones es
esencial el uso correcto de la palabra. Las palabras no solo
significan una realidad, sino que la crean. Repite varias
veces la palabra limón y observarás como tus glándulas
salivares empiezan a funcionar. Las palabras manifiestan
nuestros pensamientos. Y nuestros pensamientos se
transforman en realidad. La persona que siempre dice
encontrarse mal, acabará al final contrayendo la enfermedad.
Sin embargo repite "Cada estoy mejor. Me siento joven y
lleno de vitalidad" y verás como es una forma de activar el
proceso de curación de cualquier dolencia. Desde luego, en
las palabras y pensamientos influye poderosamente la mayor
emotividad o carga afectiva que pongamos en ellos.
Si una persona necesita sugestiones de tranquilidad,
dotémoslas de calma y serenidad; si requiere sugestiones de
autoafirmación y seguridad, hagámoslas con voz firme y
decidida; incluso si el paciente está falto de cariño y
autoestima, démosle en las sugestiones algo de cariño y
comprensión.
La Auto-hipnosis
Finalmente añadir que también se puede practicar la
autohipnosis, en la cual, por el mismo procedimiento antes
expuesto, cada persona debe recurrir a las sugestiones que
ella mismo haya escogido, y que crea que son las más
apropiadas para mejorar su personalidad. Porque se tratará
de reflexiones individuales, adaptadas a sus problemas y
deseos. Si la practicas procura identificarte con ellas
hasta que hayan penetrado en tu subconsciente; hasta que
hayan llegado a formar parte de tu vida. Posiblemente verás,
como poco a poco van transformando tu personalidad.
Como vemos, en lo que concierne a ese enorme universo
interior, que es la mente humana, hay muchas cuestiones ya
resueltas; pero también muchas por esclarecer. Y la hipnósis
nos puede ayudar a ello.
