Pasar las velas por azúcar de tal manera que todo lo escrito quede azucarado.
Prenderlas las velas en un recipiente que haya sido de algo dulce, como por ejemplo una lata de melocotón en almíbar vacía.
Rociar las velas con un poco de miel natural de abejas.
Dejarlas consumir completamente.
Las siguientes velas encender siempre sobre el resto de las velas anteriores.
Cuando se han cumplido los tiempos, 9 días más dos meses, enterrar la lata y/o recipiente con el conjuro debajo de un árbol que de frutos dulces o una planta que de flores, mejor si son flores perennes, como por ejemplo la alegría del hogar, azalea, rosa china.
