Encender una varita de incienso de pino y colocarlo en un recipiente
incombustible
para que se
queme.
Hacer pasar
la
estatuilla
por el humo
aromático y
decir tres
veces:
traigan a mi casa a un comprador bueno,
dejen que la venta sea rápida y justa.
Oh, San José, por favor, contesta mi petición".
Cuando recite este verso mágico, enfoque sus pensamientos y energía en
el edificio
que desea
vender y
visualícelo
como ya
vendido (por
ejemplo,
imagine un
letrero de
"vendido" en
su puerta y
a las
personas
desalojándolo
para
cambiarse a
otro mejor).
Hacer un
pequeño
agujero en
el jardín
frontal de
la casa y
colocar en
él la
estatuilla
de San José.
Deberá estar
de cabeza y
mirando
hacia el
edificio que
se vende (si
carece de
jardín, se
puede
enterrar la
estatuilla
en una
maceta
colocada
cerca de la
puerta de
entrada al
edificio y
el hechizo
funcionará
igualmente
bien).
Es
tradición
dejar que la
estatuilla
siga
enterrada
cuando se
mude, ya que
traerá buena
suerte y
protección
espiritual a
los nuevos
propietarios
del
edificio.
Sin embargo,
si elige no
dejar la
estatuilla,
asegúrese de
no
desenterrarla
sino hasta
que se
termine
totalmente
la
transacción
de venta
porque de
otra manera,
podría
invertir los
efectos
positivos
del hechizo.
