Este ritual se puede hacer de forma personal, es decir para uno mismo o
en nombre de otra pareja que
esta pasando un bache
sentimental.
El ritual debe hacerse
durante siete días consecutivos,
a partir del día de san
Valentín, y en todos los casos
desde la puesta del Sol hasta el
momento del amanecer .
Cada uno de los siete días
utilizaremos una vela nueva de
color rojo.
Encenderemos la vela de color
rojo.
Seguidamente haremos dos
círculos de unos 10 centímetros
más o menos con semillas (de
calabaza, arroz, trigo, maíz,
girasol, etc.; las que tengamos
en casa) uno de los círculos
estará a la derecha de la vela y
el otro a la izquierda.
Encenderemos también dos
varillas de incienso de cedro o
de sándalo que para sujetarlas
las podemos pinchar en un
pedacito de fruta y las
colocaremos una en el centro de
cada circuló de semillas.
Con las manos juntas en
actitud de oración y haciendo
una ligera inclinación con la
cabeza diremos:
A ti san Valentín, tu que
eres todo amor, paciencia e
inocencia, vengo a pedirte
humildemente que restablezca el
amor entre... (aquí se dice el
nombre de los dos miembros de la
pareja por la que se hace el
ritual)
Concluido el ritual dejamos
que la vela acabe de consumirse.
Al día siguiente, hasta
completar los siete, lo
repetiremos todo igual renovando
la vela, el incienso y las
semillas.
Se advierte que siempre que
acabéis un ritual os desprendáis
de los restos de un amuleto, en
cuanto tengáis ocasión debéis
arrojarlos preferentemente al
agua, por ejemplo: un lago, un
río, el mar, etc., o bien si no
tenéis ocasión de echarlos al
agua, enterradlos en la tierra.
