Algunos dicen que el número de cartas se basa en el número de pasos que
dio el niño Sidarta, que más tarde se convertiría en
Buda, en el momento en que nació. Dio siete pasos
hacia adelante y siete pasos hacia atrás, en
dirección de cada uno de los cuatro puntos
cardinales, dice la leyenda, y esto se convirtió en
modelo para las "cartas menores" del tarot.
Además de estas 56 cartas de los Arcanos Menores
el tarot tiene 22 cartas adicionales, los Arcanos
Mayores, los cuales dan una descripción completa del
viaje espiritual del hombre. Desde el primer paso
inocente de El Loco, a la culminación de la jornada
representada por la carta Plenitud, encontramos en
los Arcanos Mayores las imágenes arquetípicas que
nos conectan a todos como seres humanos. Ellas nos
describen un camino de autodescubrimiento que es
absolutamente único para cada individuo, mientras
que las verdades profundas que deben descubrirse son
las mismas, independientemente de la raza, género,
clase u origen religioso.
En el juego del tarot tradicional, el viaje
acerca el autodescubrimiento se percibió en forma de
espiral, por tanto, la carta Plenitud lleva a un
nuevo nivel en el camino, a un nuevo comienzo, con
la entrada otra vez de El Loco. En este juego, sin
embargo, se ha añadido la carta del Maestro. Esta
carta nos permite dejar atrás la espiral y dar un
salto fuera de la rueda de muerte y renacimiento. La
carta del maestro simboliza la trascendencia suprema
de la jornada en sí misma, una trascendencia que se
hace posible únicamente a través de la disolución
del ego individual y separado, en la iluminación.
Definitivamente, el tarot Zen de Osho no es un
tarot tradicional en el sentido de que tú juegas con
las predicciones. Es más bien un juego trascendental
del Zen que refleja el momento, presentando
indudablemente lo que hay aquí, ahora, sin juicio o
comparación. Este juego es una llamada a despertar,
a sintonizar con la sensibilidad, la intuición, la
receptividad, el coraje y la individualidad. Este
enfoque en el estado de alerta es una de las muchas
innovaciones con respecto a los viejos sistemas y
conceptos sobre el tarot que pronto se hará obvia a
los lectores experimentados, a medida que comiéncen
a trabajar con el tarot Zen de Osho.
Arcanos Mayores
Estas veintidós cartas llevan números romanos,
desde el cero al veintiuno en este juego, y
representan los temas centrales arquetípicos de la
jornada humana espiritual. La carta del Maestro, que
simboliza la trascendencia, no tiene número.
Cuando una carta de los arcanos mayores aparece
en la lectura, tiene un significado especial, por
encima y más allá de las cartas de los arcanos
menores. Nos informa de que en las circunstancias
actuales, tenemos la oportunidad de examinar uno de
los temas centrales de nuestra propia jornada
individual. Será particularmente útil mirar otras
cartas referentes a este tema central, por ejemplo:
¿Qué tiene que ver el hecho de que haya estado
trabajando demasiado duro, (carta "cansancio") con
mi necesidad de auto expresión, (carta
"creatividad")? ¿Cómo estoy impidiendo mi progreso
en la jornada hacia la creatividad al poner toda mi
energía en mantener la "máquina en marcha"?
Si no hay cartas de los arcanos mayores en la
lectura, probablemente la situación actual es un
aspecto transitorio del juego más amplio de tu vida.
Esto no quiere decir que carezca de importancia, o
que sea absurdo sentirse afectado por ellas
fuertemente, pero la misma ausencia de arcanos
mayores puede confirmar "que ésto también pasará" y
tal vez más tarde te preguntarás por qué se armó
todo ese lío.
Finalmente, si hay cartas de los arcanos mayores
en la lectura, ésto puede indicar que un cambio
importante en el escenario y los caracteres del
juego está tomando lugar. Hay veces, en realidad, en
las que la abundancia de cartas de los arcanos
mayores es tan abrumadora, que a lo mejor te
gustaría elegir simplemente una de ellas, aquella
que te impacta con el mensaje más claro, como pieza
central de una nueva lectura que te ayuda a
comprender aquello que estás enfrentando ahora.
Arcanos menores
Estas cincuenta y seis cartas están divididas en
cuatro grupos que representan los cuatro elementos,
cada grupo marcado con un color determinado,
codificado en forma de diamante para distinguirlo y
con el color predominante del conjunto: Las cartas
del grupo "agua" tienen un diamante azul, las del
grupo "fuego" un diamante rojo, las "nubes" tienen
un diamante gris y los "arco iris" un diamante de
color arco iris. Al igual que en un juego regular de
cartas, estos grupos del tarot contienen cada uno
"cartas de la corte", a las que aquí se ha quitado
la importancia de sus títulos feudales
aristocráticos y se les han dado nombres que
representan simplemente las diferentes oportunidades
para ganar maestría sobre los cuatro elementos que
ya se tienen.
El grupo del "fuego" corresponde a los bastos del
tarot tradicional y representa el campo de acción y
respuesta, la energía que nos mueve hacia
situaciones y no salga de ellas una y otra vez,
cuando seguimos nuestros sentimientos de "coraje" en
vez de hacer caso a nuestras mentes o a nuestras
emociones.
El grupo de "agua" reemplaza a las copas
tradicionales y representa el lado emocional de la
vida. Tiende a ser una energía más femenina y
receptiva que la del "fuego" que es más masculino y
direccional.
Las "nubes" se han elegido para reemplazar las
espadas que son, tradicionalmente, el grupo del aire
y que representa la mente. Esto se debe a que la
naturaleza de la mente no iluminada es precisamente
como una nube, por la forma en que bloquea la luz y
oscurece el paisaje que tenemos alrededor,
impidiéndonos ver las cosas como realmente son. Sin
embargo, hay otro aspecto referente a las nubes que
no debe desestimarse: ellas van y vienen, así que no
deben tomarse demasiado en serio!
Finalmente, el grupo "arco iris", en este juego
reemplaza al grupo tradicional de discos u oros, que
representan al elemento tierra. Este es
tradicionalmente el elemento que representa lo
práctico, el lado material de la vida. Pero,
manteniendo la actitud Zen de que incluso las
actividades más humildes, más terrenales contienen
una oportunidad para celebrar lo sagrado, se ha
elegido el arco iris para este grupo.
Al utilizar el arco iris, que une la tierra con
el cielo, la materia y el espíritu, nos acordamos de
que en realidad no hay separación entre lo alto y lo
bajo. En verdad se trata de un todo continuo de la
energía total. El cielo no es un lugar remoto en lo
alto del firmamento, sino una realidad que debe
descubrirse aquí mismo en la tierra.
Por tanto, ésta es una jornada de descubrimiento
y un camino para la trascendencia suprema. Muévete
ligera y juguetonamente de las cumbres hacia los
valles y de regreso otra vez hacia las cumbres
saboreando cada paso del camino. Aprende de tus
errores y no puedes ir mal.
Obviamente, tú puedes preguntar al tarot lo que
quieras, aún cuando éste en realidad no es más que
un vehículo para exponer lo que tú ya sabes.
Cualquier carta que saques como respuesta a un tema
es una reflexión directa de lo que algunas veces
eres incapaz o no deseas reconocer en este momento,
y aún así es únicamente a través del reconocimiento
(sin juzgarlo como correcto o erróneo) desde una
perspectiva de desprendimiento, que puedes empezar a
experimentar plenamente tus alturas y profundidades:
todos los colores de nuestro ser en forma de arco
iris.
Cuando consultes el espejo del tarot, baraja las
cartas bien, imaginándolas como un receptáculo en el
cual estás poniendo tu energía. Cuando te sientas
listo, haz un abanico poniéndolas boca abajo y
utiliza tu mano izquierda, la receptiva, para elegir
las cartas que den respuesta a tu inquietud actual.
Recuerda estar en el momento a medida que volteas
las cartas, dejando que tus respuestas interiores
clarifiquen tus inquietudes externas.
A medida que lo experimentes, las imágenes del
Tarot Zen de Osho estarán vivas. Su impacto es
innegable, ya que nos hablan en un lenguaje que
nuestro ser más profundo reconoce. Ellas despiertan
la comprensión, ellas traen claridad.
En la parte final del libro hay unas cuantas
formas de echar las cartas, pero finalmente tu
desarrollarás la tuya propia. Sé creativo: las
posibilidades son ilimitadas.
Trata de estar tan silencioso y conectado como
sea posible, cuando estés usando este juego. Cuanto
más seas capaz de percibir el proceso como un regalo
para tu crecimiento individual, más significado
tendrán los mensajes para ti.