Coloque las cartas en el orden que se indica, que es el mismo del Árbol
de la Vida de la Cábala
Observe las distintas cartas que hayan salido en cada
una de las sefiroth, y establezca las correspondencias.
Esto le permitirá comenzar a interrelacionar las esferas
unas con otras, pues cada carta, como hemos visto,
corresponde también a una sefirah y su simbolismo nos
ayudará a comprenderlo mejor.
Se acostumbra realizar esta tirada para hacer un
análisis del momento presente, y muy a menudo para
observarnos internamente en las distintas fases de
nuestro proceso. Para esos efectos, divida el Árbol en
los cuatro planos –según lo hemos visto– y relacione
especialmente las cartas que se encuentran en cada uno
de ellos, lo que le permitirá conocer su realidad oculta
en los diversos niveles del ser.
Pueden hacerse también dos recorridos del Árbol de
Vida, uno de arriba hacia abajo y el otro de abajo hacia
arriba, observando en este caso las energías ascendentes
y descendentes.
También, si la pregunta así lo requiere, puede
hacerse corresponder un Árbol al pasado y el otro al
futuro, aunque, como siempre, viéndolos desde la
perspectiva del presente.