Estas leyes, así como las leyes matemáticas, permiten comprender la
manera con la que los Símbolos y los Códigos
Secretos del Tarot han sido ubicados. De hecho,
no están ubicados por casualidad, sino según una
estructura ordenada extremadamente compleja.
Existen millares de códigos y todos responden a
la lógica de las leyes Camoin del Tarot. Como la
estructura constituida por el conjunto de estas
leyes era desconocida anteriormente, estas leyes
han sido denominadas "leyes Camoin".
Existen varias de estas leyes del Tarot.
Podemos citar:
- La ley de la Repetición
- La ley del Dos
- La ley de las Tres
- La ley de las Cuatro o ley del 3 + 1
- La ley de las Extremidades
- La ley de la Semejanza
- La ley de las Miradas
- La ley de la Excepción
- La ley de la Inversión
- La ley de la Proximidad
Estas leyes no se usan de una forma única en
la estructura del Tarot de Marsella. Más bien al
contrario, se utilizan de forma repetitiva y ese
es la razón por la que han ido denominadas
“leyes” por Philippe Camoin…
Métodos de predicción
La característica más destacada del Tarot de
Marsella es que: todas sus cartas y elementos
están relacionados.
Contiene una serie de códigos y estructuras
que permiten relacionar fácilmente una carta con
otra cuando éstos se conocen, permitiendo al
intérprete de Tarot encontrar el hilo
argumental, la historia que diversas cartas,
colocadas una al lado de la otra, nos muestran.
Cada uno de estos códigos podemos definirlos
como las leyes de interpretación, una serie de
elementos que cuando nos fijamos en ellos en una
lectura nos permitirán leer e interpretar el
Tarot de un modo preciso. Para ello, hemos de
explicar previamente que el Tarot es un medio
para conectar con nuestro inconsciente y por
ello es importante que el consultante elija el
mismo sus propias cartas, para que luego el
lector le interprete el significado de las
mismas. Hay que tener en cuenta que las cartas
que aparecen en una tirada van dirigidas siempre
al consultante, pues se trata de que su propio
inconsciente, del mismo modo que ocurre en el
proceso del análisis de sueños, le muestre al
consultante el mensaje con claridad. Básicamente
existen cuatro sistemas de relaciones:
La ley de repetición
Este principio llamado "la ley de repetición"
se encuentra en multitud de lugares: los
símbolos siempre aparecen dos veces en el juego,
así tenemos dos leones (cartas 11 y 21), dos
pares de jarras con agua (cartas 14 y 17), dos
mujeres embarazadas (cartas 3 y 17), dos lugares
con estrellas (cartas 7 y 17), dos perros azules
(El Loco y la Luna), etc. En realidad
prácticamente cada símbolo aparece repetido en
otro lugar si bien siempre con alguna diferencia
lo que permite en una lectura encontrar un
sentido a la pregunta planteada, ya que se
produce un pequeño cambio de un símbolo al
siguiente.
La ley del 3+1
Otro de los principios presentes en la
estructura del Tarot es lo que llamamos 3+1.
Este principio significa que dentro de un grupo
de 4 elementos, tres son parecidos y el cuarto
es distinto. Por ejemplo hay 3 grupos de cartas:
Arcanos mayores, menores y figuras más la carta
del Loco o comodín; 4 palos en los arcanos
menores, de los que 3 están numerados y uno, el
de oros, está sin numerar. Cuatro caballos en
las cartas llamadas figuras de los que 3 son
azules y 1 blanco. Cuatro águilas, Cuatro cartas
con ángeles, de los que 3 están en el cielo (el
Enamorado, el Juicio y el Mundo) y uno en la
tierra (Templanza).
La ley de las miradas
Las miradas de las figuras del Tarot según
explica la taróloga francesa Claude de
Milleville en su libro Le Secret du tarot[cita
requerida] del año 2.003, están realizadas
siguiendo un plan intencional según el cual
todas las que miran a la izquierda observan el
pasado, las que miran a la derecha, al futuro y
las que miran de frente o aquellas en las que
las miradas de los personajes se cruzan, indican
el presente. El sentido de las miradas no sólo
se relaciona con el significado de cada carta
sino que permite todo un juego de relaciones que
dentro de la interpretación permiten encontrar
respuestas muy precisas. Así, si dos personajes
se miran entre sí, indica que hay un
acercamiento y una buena relación entre ellos,
mientras que si se dan la espalda puede indicar
un alejamiento o separación. Por todo ello, cada
vez que un personaje mire a un espacio vacío
colocaremos otra carta al lado para ver dónde
dirige su mirada. A veces esta mirada no conduce
a otra figura sino a un punto muy determinado de
otra lámina, a un objeto o símbolo que puede
resultar clave en la interpretación: La figura
del Mundo mira a la bandera del ángel del
Juicio, el Ermitaño ilumina con su farol la
columna del trono de la Justicia, el libro de la
Papisa queda colocado sobre la mesa del Mago.
La numerología
La posición de los números de las cartas
tiene un sentido de evolución que podemos ver en
la aplicación de la ley de repetición. Así cada
vez que se repite un símbolo descubriremos que
el orden numérico de las cartas indica un
avance. Por ejemplo, las estrellas del Carro son
pequeñas y en la carta 17 son grandes; la Papisa
tiene la cortina echada, en el Carro la cortina
está abierta, el león de la Fuerza es salvaje,
el león del Mundo es manso.
El observar la posición de los números,
siguiendo la numerología, en una lectura nos
permitirá saber si el tema planteado se
encuentra en evolución o en retroceso,
dependiendo si los números van avanzando o
retrocediendo.