El sol recorre en su curso
anual las doce constelaciones del zodiaco, quedándose en cada signo durante
un mes.
Cada signo simboliza la
cualidad de la estación correspondiente y, en su totalidad, representan el
desarrollo del
ser humano desde el nacimiento
hasta la muerte.
Cuando decimos: " Soy Libra",
queremos señalar que el sol estuvo en el signo libra en el momento en que
nacimos.
La posición del sol es de suma
importancia, ya que describe el núcleo de nuestra personalidad, pero existen
muchos
otros factores que hay que
interpretar.