Un tesoro de la naturaleza.
El diente de león es una excelente hierba, procedente de
Europa y arraigada en muchos países.
Es un auténtico regalo de la naturaleza, de fácil acceso
para todos y así poder utilizarla regularmente,
beneficiándonos de sus valiosísimas propiedades.
El diente de León es una hierba muy venerada a lo largo
de la historia, considerada como una de las mejores hierbas
conocidas para tratar, curar, o simplemente cuidar la piel,
pues limpia y regenera las células.
Es una de las más seguras y activas hierbas diuréticas.
Una aliada para las mujeres en la menstruación, pues se
obtiene un considerable alivio de la hinchazón y
sensibilidad, por beber té de diente de león o aplicar
cataplasmas, tan pronto como se sienten los primeros
molestos síntomas.
Un té diario de diente de león, o comerlo, se recomienda
para cualquier persona con molestias o dolores en el hígado.
Puede ser consumido regularmente como preventivo, pues ayuda
a mantener el hígado sano.
Un valioso elixir para el cuerpo, ayuda a reducir el
exceso de acidez; oxigenar, purificar la sangre y la
regeneración de la misma; limpia y regenera las células.
Los principios amargos estimulan la digestión (por
salivación, y la producción de ácidos estomacales y las
enzimas); ayudan el hígado, bazo, vesícula y la función del
páncreas y que sea más fácil digerir las grasas y aceites.
El diente de león estimula las mucosas, calma el tracto
digestivo, absorbe las toxinas del intestino, cuida la flora
intestinal e inhibe las bacterias. Comer regularmente diente
de león ayuda en diabetes.
Contiene vitaminas: A, B1, B2, B3, C, E A, B1, B2, B3, C,
E
Minerales: rico en calcio, cromo, hierro, magnesio,
manganeso, fósforo, potasio, sodio, selenio, silicio, zinc
El diente de león es útil para las personas que sufren de
alergias, eczema y otras condiciones de la piel, asma,
artritis, gota, reumatismo, piedras, trastornos metabólicos,
óseos, presión arterial baja, mala circulación, las úlceras,
la anemia, la halitosis (mal aliento), estreñimiento,
tumores malignos, los resfriados, la reducción de
colesterol, edema cardíaco, problemas de corazón,
inflamación de las glándulas, los sofocos, insomnio…..
Para la pérdida de peso varias tazas de té de diente de
león, endulzar con miel si se desea.
Para molestias oculares, un lavado de ojos alivia la
inflamación.
Como elixir facial se realiza con hojas de diente de
león, tallos y flores un preparado a modo de tónico, tintura
o oleomacerado.
El blanco de la savia de los tallos del diente de león:
en las verrugas varias veces al día, será una poderosa forma
secarlos y hacerlos desaparecer.
Licor de diente de león , las flores fritas, las hojas
verdes son sabrosas en ensaladas (aportan un toque ácido),
al vapor o cocidas gustan a todos. Si tostamos sus raíces se
obtiene una bebida parecida al café…