También llamado "Fricción perióstica de Vogler-Kraus", es una técnica
de masaje reflexógeno caracterizado por el trabajo directo que
se realiza sobre los puntos "de máxima" del periostio, como
consecuencia de lo cual se genera una reacción específica.
Se ha querido asimilar a la técnica de Kohlrausch, si bien
son técnicas similares reflexógenas parejas, la de Vogler es
exclusiva: no utiliza técnicas ni principios, como la
Kohlrausch, mezclados. Aunque hay que reconocer que este
últimos utiliza entre otras cosas el masaje reflejo perióstico
como parte de la técnica. En el Vogler; sin embargo, no se
utiliza el trabajo inicial de la "construcción de base" ni el
reposo posterior a la sesión de masaje.
No se utiliza (no es de gran eficacia) como técnica
inmediata para analgesia-relajación y sedación del dolor, ya
que en ocasiones los puntos tratados no son los "puntos de
máxima", no obligatoriamente dolorosos. Ni surgen estos puntos
inmediatamente después del traumatismo, sino que suelen
aparecer más tardíamente, de ahí su indicación en la fase de
secuelas trauméticas.
Bases de la técnica.
Está basado en una observación: "la proyección del reflejo
doloroso al periostio en los procesos álgicos
músculo-tendinosos, acaecidos en/por una lesión vecina. En
ciertos puntos próximos a la lesión, el periostio es mucho más
sensible al dolor y más álgico que la región o zona de la
propia lesión.
Actúa a dos niveles:
- Directamente sobre el periostio
- De forma refleja (de ahí su denominación y clasificación
de reflejo de Vogler) sobre el S.N.Autónomo y Cerebro-espinal
de la metámera correspondiente.
Utilizado inicialmente en el sde. de Südeck, hoy su campo
de aplicación en el tratamiento de secuelas lesionares del
aparato locomotor es mucho más amplio.
La localización de los puntos, ideal y propicia, es en las
zonas periarticulares de los miembros, donde el periostio se
halla más superficial.
Técnica de aplicación.
Es fundamental localizar la zona perióstica de proyección
dolorosa. Se comienza presionando esta zona hiperálgica o
refleja, que son los puntos de máxima (reacción álgica). Esta
presión se ejercita de forma progresivamente intensa hasta
sentir el hueso. Las presiones serán: rítmicas, lentas,
enérgicas y progresivas hasta llegar al máximo tolerable,
soltando a continuación lentamente hasta alcanzar un simple
contacto.
A las presiones se acompaña un movimiento circular que debe
ser muy lento, corto y casi imperceptible. Se ejecutan con el
dedo medio o con el pulgar, también con el nudillo
interfalángico proximal (artic. interfalángica proximal) del
segundo o tercer dedo.
Cada punto "de máxima" debe ser tratado por espacio de 2 a
5 minutos.
El dedo nunca debe resbalar sobre la piel (igual que en el
masaje de Cyriax), sino que al profundizarva reparando o
apartando los tejidos hasta llegar al periostio.
Efecto.
A su efecto analgésico, sedante, descontracturante de la
musculatura vecina, se suma rápidamente la mejoría funcional
que se suele observar entrela segunda y la cuarta sesión.
Indicaciones.
- En secuelas dolorosas postraumáticas del aparato
locomotor.
- Contusiones y esguinces.
- Algodistrofia de Südeck
- Procesos álgicos e inflamatorios articulares y
periarticulares
- Adherencias
Precauciones.
Vogler y seguidores reconocen que en ocasiones su
aplicación puede ser molesta, desagradable o incluso dolorosa.
Si el punto a tratar reacciona violentamente, se recomienda
reiniciar las maniobras con un acercamiento progresivo al
mismo. Otra medida aconsejable es alternar varios puntos, con
objeto de ir atenuando el dolor paulatinamente, en vez de
tratar persistentemente uno muy doloroso.
Otras precauciones recomiendan no efectuar las
digitipresiones sobre troncos nerviosos, a fin de no agudizar
el dolor de tipo neurálgico y evitar los grandes troncos
venosos y arteriales.