El sonido esta formado por una serie de vibraciones mecánicas, compresiones y dilataciones periódicas de la materia, propagándose a través de ella con un movimiento ondulatorio.
Dentro del espectro acústico podemos considerar tres zonas:
- · Infrasonidos, vibraciones de frecuencia inferior a 20 Hz
- · Sonidos audibles, vibraciones de frecuencias entre 20 y 20.000
Hz
- · Ultrasonidos, vibraciones de frecuencias superiores a 20.000 Hz,
ultrasonoterapia.
El ultrasonido es una forma de energía mecánica que va a desencadenar
un efecto térmico y otro mecánico sobre el organismo.
La emisión de ultrasonidos puede realizarse de forma continua o ser
interrumpida periódicamente. Con la forma continua se consigue
fundamentalmente un efecto térmico, mientras que con la forma pulsada el
efecto es mecánico.
Los efectos del ultrasonido
Se pueden clasificar en:
Efectos físicos: El efecto mecánico de las ondas ultrasónicas, en su
propagación a través de los tejidos, ocasiona un movimiento rítmico de
las partículas, que da lugar a compresiones y dilataciones, y que van a
actuar como un micromasaje celular. En el efecto térmico, la energía que
es absorbida por los tejidos se degrada y se convierte en calor.
Entre los efectos biológicos y terapéuticos del ultrasonido sobre el
organismo encontramos cambios en la actividad celular, aumentando la
permeabilidad de las membranas celulares, facilita la dispersión de
acumulaciones liquidas y edematosas, aumenta el metabolismo
intercelular, libera histamina y, a dosis bajas, disminuye la
contractibilidad muscular. En cambio, a dosis altas, puede producir
contracturas y espasmos musculares.
Sobre el sistema circulatorio va a producir una vasodilatación y un
aumento de la circulación sanguínea local, como respuesta al aumento de
temperatura y a la liberación de histamina.
Las acciones sobre el sistema nervioso son cambios en la velocidad de
conducción, variaciones de sensibilidad del umbral doloroso, disminución
de la excitabilidad e irritabilidad de las células nerviosas y acelerar
el proceso de regeneración axónica.
Efectos terapéuticos del ultrasonido son acciones hiperemiante,
antiespasmódica, antiflogística y analgésica.
Las indicaciones de la utilización del ultrasonido, van a depender de
su forma de aplicación.
- · Las aplicaciones continuas van a tener un efecto térmico, y
están indicadas para tratamientos de termoterapia profunda y
selectiva.
- · Las aplicaciones de forma pulsada están indicadas en procesos
agudos e inflamatorios y sobre estructuras sensibles.
Teniendo en cuenta la fase en la que se encuentra la patología a
tratar, el ultrasonido se utiliza para tratamientos de patología
radicular, lesiones de partes blandas, reabsorción de edemas, hematomas,
algodistrofia y rigideces, lesiones ligamentosas, sinovitis post
traumáticas, retracciones de aponeurosis palmar (dupuytren), tendinitis,
periartritis, capsulitis, espondilitis anquilopoyética, lumbociática,
lumbalgias, ciáticas...etc
Las contraindicaciones de la aplicación de ultrasonidos son las
propias de la termoterapia. Aplicaciones sobre estructuras muy sensibles
como ojos, párpados, corazón, útero gestante, placas epifisarias en
niños, cerebro, medula, testículo y ovario, y algunas patologías
concretas como tumores, tromboflebitis y varices, inflamación séptica,
diabetes mellitus y prótesis.
Debemos recordar que las aplicaciones de ultrasonoterapia deben ser
bajo indicación médica.