Wilhelm Reich discipulo de Freud fue expulsado de la
sociedad Psicoanalitica Internacional en 1934. Se aparto del
psicoanálisis freudiano por el acento quer pone en la
genitalidad, la importancia que concede a lo energético del
funcionamiento psíquico y el papel predominante que concede
al cuerpo y las manifestaciones somáticas. Influyó en Lowen,
su discipulo fundador de la bioenergética, Perls y su
gestalterapia, Janov y la terapia primal y algunas prácticas
de masaje como la interacción estructural y la biodinámica.
Unidad funcional del organismo: engloba los sentimientos psíquicos más elevados hasta las reacciones biológicas más profundas, esta unidad se asienta en el equilibrio entre dos movimientos opuestos expansión/contracción; función parasimpático/función simpática; placer/desagrado; sexualidad/angustia.
Orgasmo y orgon: pauta prototípica del funcionamiento energético del organismo, con un acto que conduce de la tensión a la carga y de ahí a la descarga y a un retorno a la relajación, este funcionamiento va a acompañado de una carga y descarga de energía bioeléctrica a la que da el nombre de orgon, presente tanto en el organismo como en las plantas y la atmosfera.
Trastorno piscosomático: implica un trastorno de la función orgástica y perturbación del flujo bioenergético. La curación de los desequilibrios psíquicos pasa por el restablecimiento de la libre circulación energética y la recuperación de la plena potencia orgástica. Los trastornos de la sexualidad genital constituyen el síntoma de toda neurosis.
Coraza caracterial: el carácter del paciente constituye la estratificación de los mecanismos de defensa que ha elaborado a lo largo de su existencia, y en la cura es una resistencia a la eliminación de la represión.
Coraza muscular: la represión de las pulsiones y de las emociones se efectua a través de la contracción de ciertas zonas musculares. La tensión física representa, en realidad, la parte escencial del proceso de represión. Toda tensión muscular contiene la historia y el significado de su origen. Los segmentos de la coraza muscular son: ocular, oral, cervical, torácico, diafragmático, abdominal y pélvico; liberar estos anillos de tensión permite la libre circulación de la corriente orgánica por todo el cuerpo, comenzando por el ocular y terminando por el pélvico.
Vegetoterapia y orgonterapia: combina el análisis de las actitudes caracterízales con un trabajo especifico sobre la coraza muscular. Su objetivo es restablecer el reflejo orgiástico, naturalmente presente en todo organismo, pero perturbado en los pacientes, la disolución de la coraza muscular pasa por la intensificación de las inhibiciones vegetativas de cara a hacerlas sensibles al paciente.
El terapeuta debe detectar las zonas inhibidas cuya liberación pone en evidencia otras zonas contenidas hasta entonces ocultas, hacia la liberación completa de las pulsiones vegetativas, el paciente recupera su plena amplitud respiratoria.
Unidad funcional del organismo: engloba los sentimientos psíquicos más elevados hasta las reacciones biológicas más profundas, esta unidad se asienta en el equilibrio entre dos movimientos opuestos expansión/contracción; función parasimpático/función simpática; placer/desagrado; sexualidad/angustia.
Orgasmo y orgon: pauta prototípica del funcionamiento energético del organismo, con un acto que conduce de la tensión a la carga y de ahí a la descarga y a un retorno a la relajación, este funcionamiento va a acompañado de una carga y descarga de energía bioeléctrica a la que da el nombre de orgon, presente tanto en el organismo como en las plantas y la atmosfera.
Trastorno piscosomático: implica un trastorno de la función orgástica y perturbación del flujo bioenergético. La curación de los desequilibrios psíquicos pasa por el restablecimiento de la libre circulación energética y la recuperación de la plena potencia orgástica. Los trastornos de la sexualidad genital constituyen el síntoma de toda neurosis.
Coraza caracterial: el carácter del paciente constituye la estratificación de los mecanismos de defensa que ha elaborado a lo largo de su existencia, y en la cura es una resistencia a la eliminación de la represión.
Coraza muscular: la represión de las pulsiones y de las emociones se efectua a través de la contracción de ciertas zonas musculares. La tensión física representa, en realidad, la parte escencial del proceso de represión. Toda tensión muscular contiene la historia y el significado de su origen. Los segmentos de la coraza muscular son: ocular, oral, cervical, torácico, diafragmático, abdominal y pélvico; liberar estos anillos de tensión permite la libre circulación de la corriente orgánica por todo el cuerpo, comenzando por el ocular y terminando por el pélvico.
Vegetoterapia y orgonterapia: combina el análisis de las actitudes caracterízales con un trabajo especifico sobre la coraza muscular. Su objetivo es restablecer el reflejo orgiástico, naturalmente presente en todo organismo, pero perturbado en los pacientes, la disolución de la coraza muscular pasa por la intensificación de las inhibiciones vegetativas de cara a hacerlas sensibles al paciente.
El terapeuta debe detectar las zonas inhibidas cuya liberación pone en evidencia otras zonas contenidas hasta entonces ocultas, hacia la liberación completa de las pulsiones vegetativas, el paciente recupera su plena amplitud respiratoria.